EU ETS marítimo + FuelEU: qué impacto tendrá en tus costes logísticos en 2026
Qué es EU ETS aplicado a marítimo
El sistema EU ETS (Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE) se ha extendido al transporte marítimo para reducir las emisiones de CO₂ del sector. Desde su entrada en vigor para el shipping, las navieras deben comprar derechos de emisión por el CO₂ generado en rutas que afecten a puertos europeos. Esto incluye tanto trayectos intra-UE como parte de los viajes internacionales.
En la práctica, supone que el coste del carbono pasa a formar parte de la estructura de costes del transporte marítimo, igual que el combustible o las tasas portuarias. Este cambio transforma el modelo tradicional de precios y añade una nueva variable que impacta directamente en cargadores, transitarios y operadores logísticos.
Qué cambia en 2026 (cobertura y gases bajo alcance)
Desde este año 2026, las navieras deberán compensar la totalidad de las emisiones sujetas al sistema.
Además, se amplía el alcance en términos de gases incluidos. Aunque inicialmente el foco ha estado en el CO₂, progresivamente se han incorporado otros gases de efecto invernadero relevantes como el metano (CH₄) y el óxido nitroso (N₂O), especialmente en conexión con la normativa FuelEU Maritime.
FuelEU, por su parte, no fija un precio al carbono, sino límites a la intensidad de emisiones de los combustibles utilizados, incentivando el uso de alternativas más limpias. La combinación de ambas regulaciones refuerza la presión sobre las navieras para descarbonizar, lo que previsiblemente elevará los costes operativos en el corto plazo.
Cómo se suele trasladar al cliente (recargos y partidas en la cotización)
El impacto económico del EU ETS no lo absorben las navieras en solitario: se traslada a la cadena logística mediante recargos específicos. Estos suelen aparecer como conceptos diferenciados en las cotizaciones, por ejemplo:
- “ETS surcharge” o “carbon surcharge”.
- Ajustes variables vinculados al precio del CO₂ en el mercado.
- Recargos incluidos dentro de tarifas “all-in” revisables.
En muchos casos, estos costes no son fijos, sino que fluctúan según el precio de los derechos de emisión. Por ello, es habitual ver cláusulas de revisión periódica (mensual o trimestral), lo que introduce mayor volatilidad en los presupuestos logísticos.
Cómo estimarlo: 3 escenarios de presupuesto (bajo/medio/alto)
Para anticipar el impacto en 2026, conviene trabajar con escenarios:
- Escenario bajo: precios del CO₂ moderados y optimización operativa por parte de la naviera. El recargo puede representar un incremento limitado (por ejemplo, 3–5% del flete).
- Escenario medio: precios estables en niveles actuales y traslado parcial al cliente. Incrementos en torno al 5–10%.
- Escenario alto: subida del precio del carbono y baja eficiencia en rutas o combustibles. El impacto puede superar el 10–15% del coste del transporte marítimo.
Estos rangos varían según la ruta, el tipo de buque, el nivel de ocupación y la estrategia comercial de cada naviera, pero permiten construir presupuestos más robustos.
Qué hacer para reducir impacto: consolidación, rutas, Incoterms, planificación
Aunque el marco regulatorio es externo, hay margen de maniobra para mitigar su impacto:
- Consolidación de cargas: mejorar el fill rate reduce emisiones por unidad transportada.
- Optimización de rutas: priorizar servicios directos o puertos más eficientes.
- Revisión de Incoterms: negociar condiciones que permitan mayor control sobre el transporte y sus costes asociados.
- Planificación anticipada: evitar urgencias que impliquen rutas menos eficientes o recargos adicionales.
Además, trabajar con operadores que utilicen combustibles alternativos o soluciones más eficientes puede marcar diferencias en el medio plazo.
Checklist para pedir a tu operador: transparencia y tracking de recargos
Para gestionar este nuevo entorno, es clave exigir visibilidad:
- Desglose claro del recargo ETS en cada cotización.
- Metodología de cálculo y variables utilizadas.
- Frecuencia de actualización del recargo.
- Histórico y previsión de evolución.
- Herramientas de seguimiento (tracking) del impacto en cada envío.
La transparencia permitirá comparar proveedores y tomar decisiones más informadas. En un contexto de regulación creciente, entender estos costes ya no es una opción, sino una ventaja competitiva.
Categorías: Normativas y seguros.
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